Christian Pollazzon

Christian Pollazzon

Metal Frames Italy Manager

Agordo, Italia

THE EXPLORER

¿Cómo ha sido tu trayectoria en Luxottica y dónde te encuentras ahora?

Empecé mi experiencia aquí el 2 de noviembre de 2017.
Al venir del mundo de la ingeniería de automoción, que tiene muy poco que ver con la fabricación de gafas, tuve que aprenderlo todo desde cero. Por suerte, la empresa y el grupo a los que me incorporé me dieron esta gran oportunidad, permitiéndome pasar un tiempo en todos los departamentos y organizándome una larga serie de encuentros con figuras clave de la empresa. Durante estas sesiones «one to one», tuve la posibilidad de hacer muchísimas preguntas, de manera que comprendí mejor la estructura empresarial y las funciones y los objetivos de las distintas entidades en las que se divide Luxottica. Tras una primera fase en el taller de Agordo, y 8 meses en la Oficina Técnica, ahora desempeño el puesto de Metal Frames Italy Manager desde hace unos 3 meses.
En mi grupo, nos dedicamos al diseño y la industrialización de todas las gafas de metal, posteriormente transformando los bocetos o prototipos en modelos 3D industrializables. Definimos los modelos en 2D de todos los componentes de las gafas y diseñamos parte de los equipos para crearlas, mediante procesos de acuñación, corte, doblado y todo tipo de recuperaciones por control numérico.

¿Cuál es tu lema?

Siempre hay una solución: solo hay que descubrirla.

¿Cómo describirías la cultura de Luxottica?

Es una cultura empresarial muy profunda y radicada en el territorio. Con casi 60 años de experiencia, las directrices emanadas directamente por el Presidente son practicadas por todos los empleados. Con el tiempo, ha llegado a convertirse en un ejemplo de bienestar no solo para muchas otras empresas italianas, sino también para muchas multinacionales. Me quedé sin palabras cuando, en la primera cena de Navidad en la que participé, el Presidente entró en la sala, los casi 5.000 invitados se pusieron de pie y empezó un aplauso interminable. Ahí es cuando me di cuenta de la enorme gratitud que sienten los empleados por el creador de Luxottica.

¿Cuál es el proyecto más complicado en el que has trabajado? ¿Cuál fue el resultado?

Tras solo 6 meses de trabajo, me propusieron visitar Luxottica Tristar en Dongguan (China), con el objetivo de industrializar algunos componentes bastante complicados cuya planificación había seguido. Era mi primera experiencia en esta región, porque en los trabajos anteriores había trabajado mucho con Europa y Estados Unidos, pero nunca con Oriente.
Tras pocos días de estudio de las dinámicas de esta nueva realidad, enseguida se instauraron excelentes relaciones con los compañeros y, día a día, se observaban resultados. A mi regreso, estaba muy orgulloso porque había conseguido llevarme conmigo todas las primeras muestras de los componentes; además, habíamos empezado a afrontar buena parte de los problemas a los que sabíamos que nos tendríamos que enfrentar durante la producción.

¿Qué consejo les darías a los estudiantes universitarios o jóvenes profesionales que están pensando en hacer carrera como ingenieros?

El mayor consejo que les puedo dar es que sean humildes y curiosos. La curiosidad, además de permitirte comprender muchas cosas, te permite apasionarte con el producto, algo fundamental para obtener buenos resultados.

¿Existen oportunidades para que seas mentor o ayudes a los compañeros con menos experiencia a crecer? ¿Te parece importante?

Sí, con algunos chicos estamos realizando nuevos estudios y aplicando nuevos enfoques de planificación, y es muy estimulante ver los resultados que están dando. Cada día surgen nuevas ideas y mi contribución consiste en ayudarles a definir las prioridades y la mejor vía posible para conseguir, analizar y presentar los resultados obtenidos.

¿Consigues conciliar tus objetivos personales con tus objetivos profesionales en Luxottica?

Siempre he estado muy unido al pueblo en el que nací y a las montañas y, hasta ahora, no me había sido posible conciliar la vida laboral con la personal aquí. Luxottica me está ofreciendo esta fantástica oportunidad. El entorno laboral y mi estilo de vida casan bastante bien. Cuando estoy en el trabajo, estoy muy concentrado en llevar a término las actividades que me solicitan o que me propongo hacer; pero, al mismo tiempo, cuando salgo del trabajo, consigo desconectar lo suficiente como para poder dedicarme a otras actividades de voluntariado y de apoyo a la Administración municipal.

Si tuvieses que resumir a tus amigos en una frase la experiencia en Luxottica, ¿cuál sería?

¡Probar para creer! Nunca se me habría ocurrido que habría tanto trabajo de ingeniería detrás de un producto como unas gafas.